La Obispa Presidente del ELCA responde a la decision de la Corte Suprema

Así dice el Señor: Actúa con derecho y justicia, y libera de la mano del opresor a cualquiera que haya robado. Tampoco maltrates o tengas violencia con el extranjero, el huérfano o la viuda… (Jeremías 22:3).

Me siento consternado por la reciente decisión de la Corte Suprema, concerniente a la autoridad del presidente de restringir viajes hacia los Estados Unidos. Esto aplica para viajeros de ciertos países, basado en la incapacidad de aquellos países de proveer información necesaria para el veto migratorio. Fuertes procedimientos de examinación migratoria ya han sido autorizados por el Congreso, así como revisiones de aplicaciones para posibles enlaces al terrorismo también se han puesto en su lugar. Por lo tanto, restringir a todos los viajeros de ciertos países simplemente porque son ciudadanos de los mismos, es profundamente preocupante. En el pasado, hemos visto los -algunas veces- efectos horrendos de excluir y marginar (o peor) a toda clase de personas, basados en su etnia, nacionalidad, religión, identidad de género u otras características.

Nuestra declaración social “Por la Paz del Mundo de Dios” brinda guía teológica para la Iglesia en respuesta, ofreciendo palabras sabias de advertencia:

Los ciudadanos necesitan poner especial atención a la forma en que los Estados Unidos percibe nuestro interés nacional e interpreta nuestra identidad nacional, desde que lo que los estados hacen, depende en larga medida en los puntos de vista de sus propios intereses e identidad. El poder del pecado a menudo se hace sentir en puntos de vista arrogantes y auto justificados, de identidad nacional; así como en absolutos puntos de vista estrechos y a corto plazo de interés nacional.

Esperamos expresiones de identidad de nuestra nación para construir, en lo mejor de nuestras tradiciones, el respeto a la identidad de los otros, y así abrir caminos de entendimiento mutuo. Por el beneficio de un bien mayor o por razones de conciencia, los ciudadanos necesitarían oponerse a una comprensión prevaleciente o práctica de identidad nacional e interés.

Con esta decisión judicial, estamos nuevamente alcanzando un punto donde la afirmación de “seguridad nacional” por parte del área ejecutiva del gobierno resulta en el rechazo de todas las otras consideraciones en discusiones de política nacional. Nuestra declaración social además nos recuerda: “En la esclavitud al pecado, caemos cautivos del miedo”. Jesús nos enseñó a amarnos los unos a los otros. Las declaraciones sociales nos llaman a “una visión dinámica de diferencias en unidad”.

De una manera oportuna… cuando una lealtad idólatra hacia la propia comunidad pone en peligro nuestra unidad, debemos hablar con claridad sobre la poderosa visión de diferencias en unidad. Esta visión nos llama a comprometer las diferencias, no ignorarlas o tener miedo de ellas. La esperanza por una paz terrenal reta a las personas a fortalecer sus propias comunidades en particular, en formas que promuevan el respeto y la apreciación por las personas de otras comunidades, para todos compartir una humanidad común.

Recordemos que todas las personas son creadas a imagen de Dios y, por lo tanto, antes que tener una sospecha de nuestras suposiciones, podemos atribuirles el honor y el respeto de la misma manera que Dios lo hace.

La paz del Señor,

La Rvda. Elizabeth A. Eaton
Obispa Presidente

Iglesia Evangélica Luterana en América

 

Fuente: https://www.mnys.org/la-obispa-presidente-del-elca-responde-a-la-decision-de-la-corte-suprema/

Indignación

20 de junio de 2018

Recientemente la intolerancia a la llegada de inmigrantes latinos a los Estados Unidos se ha tornado insoportable. El recibir al inmigrante separándolos de sus familiares es una ingrata bienvenida, darles este tipo de sábana es arroparlos con el desprecio y alojarlos en jaulas es tratarlos como animales y no humanos, hijos del Dios Supremo.

Por tal la razón la Asociación Luterana de Ministerios Latinos de la Iglesia Evangélica Luterana en América se opone firmemente a estas acciones inhumanas perpetuadas en contra de los más vulnerables. Estos llegan buscando forjar nuevas vidas fuera de la violencia y pobreza de su país y se encuentran con la cuna del lobo. Esta es la tierra que proclama “estar bajo los estatutos de Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos.” ¿No fuiste tu, oh Estados Unidos, formada por inmigrantes? Por lo que exigimos un trato digno para los latinos y la intervención de las agencias internacionales a tomar su rol en este asunto perpetuado en contra de los latinos inmigrantes.

Clamamos y miramos con esperanza al Dios de los cielos para que haga descender su gracia sobre aquellos que son atropellados por los que ostentan el poder y lo mal utilizan. Rogamos al Dios de los cielos que esos corazones endurecidos por la indiferencia sean llenos de misericordia y compasión por todo ser humano con el derecho de vivir con dignidad y honra.

Atentamente:
Rdo. Martín López-Vega
Presidente de la Asociación Ministerios Latinos E.L.C.A.

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